¿Por qué es importante la formación del personal en
la empresa?
La
importancia de la formación o capacitación de personal radica en su objetivo:
mejorar los conocimientos y competencias de quienes integran una empresa;
porque es a través de las personas, de sus ideas, de sus proyectos, de sus
capacidades y de su trabajo, como se desarrollan las organizaciones.
De acuerdo con Baquero (p.99) cuanto mayor sea el
grado de formación y preparación del personal de la compañía, mayor será su
nivel de productividad, cualitativa y cuantitativamente. Los programas de
formación profesional constituyen una de las inversiones más rentables, el
progreso tecnológico influye directamente y con frecuencia en los procesos
empresariales, si la organización no marcha pareja con esa evolución, sufrirá
una de las consecuencias más graves: el estancamiento, y con él, el retroceso y
la imposibilidad de competir en el mercado o de prestar, eficaz y
eficientemente, los servicios de su competencia.
La
formación profesional, empero, no debe orientarse exclusivamente a satisfacer
las necesidades puramente tecnológicas y pragmáticas de la industria o el
comercio. Es obligatorio, por el contrario, considerar la condición humana del
trabajador, sin pretender emplear el adiestramiento como un medio para
transformarlo en una simple máquina de producción. En último término, la
empresa obtendrá mayores dividendos si atiende al hombre-trabajador como un
todo.
Berbel (p.249) explica que al nivel interno de la empresa u
organización, la formación enlaza de manera directa con dos tipos principales
de prioridades:
a. Las derivadas de las
políticas de empresa (fidelización del cliente, necesidad de mejora de
productos y servicios, expansión, control de costes, desarrollo tecnológico,
por citar algunas de las más habituales).
b. Las percibidas por el
personal de la organización, en sus diferentes áreas de trabajo y niveles
jerárquicos, respecto a los aspectos que necesitan ser mejorados para un mejor
desempeño, tanto individual como colectivo.
En
cualquiera de los casos, la visión de la formación no como un coste -aunque su
gestión sí suponga evidentemente gastos directos e indirectos- sino más bien
como una inversión obligada e indispensable para la supervivencia y el progreso
de la organización supone la única opción adecuada a la hora de diseñar,
implementar y valorar su proceso gestor.
Objetivos de la formación de personal
Para
Porret (p.208) la
finalidad de la formación del recurso humano consiste en:
a. Mejorar aptitudes. Preparar a los RR.HH.
para la ejecución inmediata de las diversas tareas específicas de la
organización.
b. Facilitar oportunidades. Proporcionar
oportunidades para el continuo desarrollo de los RR.HH., tanto en sus puestos
de trabajo actuales como para otros de superior nivel”.
c. Cambiar actitudes. Modificar la actitud y
comportamientos de las personas, que incidirá en el clima laboral, incentivará
la motivación y formará unas mentalidades más receptivas hacia los nuevos
métodos, tecnologías y cambios organizativos”.
d. Incrementar la polivalencia. Aumentar la
polivalencia de las personas y la facilitación de la movilidad tanto horizontal
como la vertical.
La
siguiente frase de Martha Alles
condensa la importancia de la formación del recurso humano en la empresa:
Las
organizaciones capacitan para poder optimizar sus resultados, su posición
competitiva. Las personas buscan capacitarse para hacer bien su tarea, para
crecer personal y profesionalmente, para mejorar su posición relativa en la
estructura, para, en síntesis, tener un mejor nivel de vida.
No hay comentarios:
Publicar un comentario